El diseño provocador
5.10.08 · Diseño Industrial, Textos · Ni Dios

También hoy, hay quien privilegia un cierto styling, es decir, mimar la apariencia para que el producto resulte más deseable. Algo aceptable siempre que esa atención a la apariencia no interfiera con la buena función del producto. Lo que resulta inadmisible hoy es que se presentan como “diseños” unos objetos deliberadamente feos y de dudosa utilidad. Obras que vemos sobre todo en revistas y exposiciones, cuyo único propósito es provocar. Objetos creados para llamar la atención a costa de olvidar todo: tanto las exigencias funcionales más básicas, como incluso las estéticas. Este extraño planeamiento se aleja totalmente de la esencia misma del diseño. Por suerte, son obras que no llegan a arraigar, pues si divierte verlas, no convence usarlas. Pasado un tiempo, el factor chocante decae y pronto se olvidan.
Extracto del libro “Conversando con estudiantes de diseño” de André Ricard.
Imagen: sillas de la serie Sushi de los hermanos Campana, creadas en 2002.


