La falta de tiempo
16.11.08 · Vivencias · 5 Ilustrados
Esto de no poder escribir durante un tiempo hace que volver sea más complicado porque se supone que el regreso debería ser triunfal, grandioso, digno de ser escrito en Helvetica Bold y colgado en la pared, con apasionantes historias, pero no es el caso. Básicamente he estado, y estoy, ocupado con los deberes universitarios propios del último curso y con añadidos de asignaturas anteriores.
Lo peor de tener tanto trabajo, clases y tareas es que, además de terminar cansadísimo, no tengo tiempo para ver películas, leer libros o navegar durante horas. Miento. Leo libros sobre diseño pero no tanto como quisiera y me pierdo en internet pero mucho menos de lo que me gustaría. ¿Resultado? Libros de la biblioteca con préstamo vencido y mis favoritos (delicious) llenos de cosas que leer.
Para todo esto del tiempo viene bien la aplicación para Adobe Air llamada Kronos, que funciona como cronómetro y calculadora de ingresos, permitiendo contar varios proyectos al mismo tiempo. La mayoría de mis ocupaciones generan 0€/hora así que la calculadora de poco me sirve. No obstante, aunque ganase 100€/hora, de forma legal, seguiría sin poder comprar tiempo, algo que siempre me hace pensar cuando los domingos juego al cupón de la ONCE. Aunque me tocase, no podría comprar más tiempo.
Aunque quizá la falta de tiempo esté relacionada con la complejidad innecesaria de nuestras vidas, especialmente la vida virtual, algo sobre lo que siempre pienso al leer textos como el 10 ideas para simplificar tu vida de Makememinimal. En mi caso, pierdo cierto tiempo semanal en banalidades como Tuenti o Facebook y además lo sé. Me gustaría eliminarlas, principalmente el Tuenti, pero no es fácil deshacerse de ellas cuando ya se ha creado una especie de necesidad, como cuando todos tus amigos tenían móvil y tu no, necesidad de estar en contacto, aunque éste sea una mentira como los arcos de la Torre Eiffel, que no sustentan nada, sólo decoran.
No sé muy bien que quería contar… Sólo eso, que sigo vivo, agradeciendo la foto a mi amiga Shhhhhh!, aunque fuese ella la que me metió en Facebook.




